Sistema de reservas para tu restaurante: gratis, con comisión o desde tu web

Ilustración: una mesa de restaurante reservada, un camarero con una libreta mirando su móvil y un móvil grande con un calendario de reservas

Mucha gente decide dónde cenar el sábado a las once de la noche, cuando el restaurante está cerrado y nadie coge el teléfono. Coger reservas por internet puede ser gratis o costar varios cientos de euros al mes, y la diferencia no está en la tecnología: está en quién te trae al cliente.

Las cuatro formas de coger reservas

FormaCuánto cuestaPara quién
WhatsApp y teléfonoNadaLa mayoría de los locales pequeños
Formulario en tu webVa dentro de la webQuien quiere coger reservas con el local cerrado
Un programa de gestión de reservasCuota mensualQuien llena, tiene turnos y sufre los plantones
Una plataforma con directorio (TheFork y similares)Comisión por comensal, y a veces cuotaQuien necesita que le descubra gente nueva

Las dos primeras sirven para recoger las reservas de quien ya te conoce. La última, además, te trae clientes, y por eso cobra por cada uno.

Gratis: WhatsApp y un formulario corto

Para un bar o un restaurante pequeño sin lista de espera, es lo que mejor funciona. Un botón de WhatsApp en la web y en la ficha de Google, y un formulario con lo justo: día, hora, cuántos y un teléfono. Nada de registrarse ni de crear una cuenta.

Lo que pierdes frente a un programa es el cuadro de mesas y la confirmación automática: la reserva hay que contestarla a mano. Mientras entren unas pocas al día, compensa de sobra.

Con comisión: lo que cobra una plataforma

TheFork, la más conocida en España, no publica sus tarifas: cada restaurante recibe su presupuesto. Las comparativas publicadas en 2026 hablan de una comisión de unos 2 a 4 € por cada comensal que reserva a través de TheFork, y de planes con cuota mensual según la visibilidad que quieras. Toma esas cifras como orientación: el único número que vale es el que te den a ti, por escrito.

Haz la cuenta con tus números. A 2,50 € por comensal, 200 comensales al mes son 500 €. Si esos 200 son gente que no te habría encontrado de otra forma, puede salir a cuenta. Si son tus clientes de siempre, que antes te llamaban y ahora reservan por la plataforma, estás pagando por algo que ya tenías.

Y fíjate en los descuentos: las promociones del tipo «un tanto por ciento menos en la carta» salen de tu margen, no del de la plataforma.

Con cuota: el programa de gestión

Es otra cosa: no te trae clientes, te organiza los que tienes. Plano de mesas, turnos, recordatorios automáticos y, en muchos, pedir una tarjeta como garantía para frenar los plantones. Se paga una cuota al mes, y compensa cuando llenas a menudo y cada mesa vacía te duele.

Si no llenas, es un gasto fijo para ordenar algo que cabe en una libreta.

El botón «Reservar» de Google Maps

Es el sitio donde más reservas se pueden coger, porque es donde te busca la gente. Hay dos maneras de ponerlo en tu ficha:

  • Conectando un proveedor de reservas de los que trabajan con Google. Se elige desde la sección de reservas de la ficha y la reserva se hace sin salir de Google, con las condiciones de ese proveedor.
  • Poniendo tu propio enlace: en la ficha, «Editar perfil», el apartado de reservas y «Añadir enlace». Ahí puedes poner la página de reservas de tu web, y no pagas nada por cada reserva.

Si aún no tienes la ficha al día, empieza por cómo dar de alta tu negocio en Google.

Cuál te toca

  • Entran pocas reservas y casi siempre de gente del barrio: WhatsApp y un formulario en tu web. Gratis.
  • Llenas los fines de semana y los plantones te hacen daño: un programa de gestión, con recordatorios y garantía.
  • Abres en una zona con mucho turista o acabas de abrir y nadie te conoce: una plataforma puede traerte gente, sabiendo lo que cuesta cada comensal.

Y se pueden combinar: la plataforma para que te descubran, y tu web y tu ficha para que quien ya te conoce reserve directamente contigo, sin comisión.

Preguntas que nos hacen

¿Hay algún sistema de reservas gratis de verdad?

Sí: el WhatsApp y un formulario en tu propia web, enlazados desde tu ficha de Google. No llevan cuadro de mesas, pero no cuestan nada por reserva. Hay programas con plan gratuito, pero suelen tener límite de reservas o de funciones; mira qué incluye antes de montarlo todo encima.

¿Cómo evito que la gente reserve y no venga?

Lo que más funciona es lo más simple: un mensaje la víspera para confirmar. Si el problema es serio, un programa que pida una tarjeta como garantía. Pedirla desde el primer día a un local de barrio suele espantar más clientes que plantones evita.

¿Tengo que tener web para coger reservas online?

No necesariamente: con el WhatsApp en tu ficha de Google ya puedes. Pero la web es la que enseña la carta, el horario y el local, que es lo que la gente mira antes de reservar. Cuánto cuesta, con precios de mercado, en cuánto cuesta la página web de un restaurante.

En las webs de restaurante que hacemos van el botón de WhatsApp y un formulario para reservar dentro de los 299 €, y la carta puede ir en el móvil con su QR con La Carta, por 99 € al año. Lo que necesita la web de un restaurante, además de las reservas, está en qué tiene que llevar la web de un bar o un restaurante.

¿Hablamos de la tuya?

Te montamos una web de muestra con el nombre de tu empresa y tus datos, funcionando de verdad, para que la veas antes de decidir nada.