Entre 150 y 900 € si la haces con quien la hace bien y no la infla, y bastante más si entras en una agencia. Pero en un restaurante la web no es lo que más importa: es la carta, y la carta se resuelve por 100 € al año sin tener web. Aquí están los precios de verdad, con lo que cuesta la nuestra, y al final lo mismo para un taller y para una clínica, que son los otros dos negocios que nos lo preguntan.
Los precios de mercado que salen aquí son de septiembre de 2026 y están mirados uno a uno en las webs de quien los publica; los nuestros están en la página de precios. Ninguno lleva el IVA.
Primero, qué necesita un restaurante de verdad
Quien busca dónde comer mira tres cosas, en este orden: la carta con precios, si está abierto y cómo llegar o reservar. Todo lo demás —la historia del local, el chef, la galería de veinte fotos— se mira después, si acaso. Así que hay dos productos distintos que a menudo se venden juntos y conviene separar:
- La carta digital: la carta en el móvil, con un QR en la mesa y los alérgenos. No necesita web. Es lo que usa el cliente que ya está sentado y lo que mira el que está decidiendo si ir.
- La web: la que sale en Google por el nombre del restaurante, con el horario, el mapa, la reserva y la carta dentro. Es la que sostiene la ficha de Google Maps.
Muchos restaurantes empiezan por la primera y se plantean la segunda cuando ven que la gente la usa. Es un orden razonable.
Cuánto cuesta la carta digital
En el mercado hay de todo: desde gratis (las plataformas que te dejan montarla tú, con su publicidad y su dirección, y cobran por quitarlas) hasta 40-145 € al año en los servicios de carta QR más conocidos, pasando por cuotas de 1 a 15 € al mes. Lo que cambia entre unos y otros no es tanto el precio como quién la monta y quién la mantiene: en casi todos, tú.
La nuestra, La Carta, son 99 € al año: nos mandas una foto de tu carta por WhatsApp y te la devolvemos montada en el móvil, con el QR para la mesa, los alérgenos plato a plato y en cinco idiomas. Los cambios de precio o de plato los metemos nosotros. Y la ves antes de pagar nada.
Cuánto cuesta la web del restaurante
Para una web informativa de restaurante —inicio, carta, el local, reservas y contacto— el mercado de quien trabaja con negocios pequeños se mueve así:
- 150-300 €, pago único: lo más habitual entre autónomos y estudios pequeños. Web con plantilla, adaptada a tu negocio. Con «entrega en 48 h» o «en 7 días» como reclamo.
- 300-900 €: diseño más a medida, agencia pequeña detrás, a veces con las fotos o los textos incluidos.
- De 900 € en adelante: agencias con consultoría, marca y campañas. No es que la web sea mejor para el cliente que busca dónde cenar; es que compras otras cosas.
- Suscripción, 20-65 € al mes: sin pago inicial, pero la web no es tuya y deja de existir cuando dejas de pagar. Lo comparamos con números en página web con pago mensual o pago único.
Y luego está lo de cada año, que casi nunca aparece en el precio: el dominio (10-15 €), el alojamiento (40-200 €) y el mantenimiento. Pídelo siempre desglosado.
La nuestra: 299 € la web del restaurante, pago único, y 199 € al año con el dominio, el alojamiento, tres correos y el mantenimiento dentro. Si quieres la carta digital además de la web, el pack «Web + Carta» son los mismos 299 € + 199 € al año, con la carta, su QR y sus cambios incluidos. Y como en todo lo que hacemos, la web se monta con tu nombre y tu carta y la ves antes de pagar, en 48-72 horas.
Lo que encarece una web de restaurante, y si lo necesitas
- Reservas online con calendario. Sube el precio y el trabajo. Para la mayoría de los locales pequeños basta con el WhatsApp y el teléfono a un toque; el sistema de reservas compensa cuando tienes lista de espera.
- Pedidos a domicilio o para recoger. Eso ya es una tienda online (nosotros 599 €) y hay que pensarlo con el reparto delante. Si vendes por las plataformas de reparto, no hace falta duplicarlo.
- La carta en PDF. No encarece, pero es el error que más cuesta: pesa, no se lee en el móvil y Google no sabe qué hay dentro. Por qué, en tu carta en PDF está espantando clientes.
- Fotos profesionales. Son lo único que sí compensa gastar en un restaurante, si el presupuesto lo permite: la comida se vende por los ojos. Las del móvil valen si hay luz natural.
Y la de un taller o una clínica
Las horquillas de mercado son las mismas —es el mismo tipo de web, cinco páginas para un negocio local—, y cambia lo que tiene que llevar. En un taller: qué arregláis con las palabras del cliente, la ITV, precios orientativos y la cita por WhatsApp; nosotros 299 €, y lo tenemos contado en página web para tu taller mecánico. En una clínica: quién atiende con su número de colegiado, los tratamientos sin promesas que la publicidad sanitaria no permite, y la cita sin contar la vida; también 299 €, en página web para tu clínica dental o consulta. Lo que encarece una clínica es el sistema de citas con agenda, si lo quieres; lo que encarece un taller, casi nada.
Preguntas que nos hacen
¿Me hace falta web si ya tengo la ficha de Google Maps?
Para salir, no: la ficha es lo que aparece cuando alguien busca «restaurante en Mérida», y es gratis. Para que la ficha lleve a algún sitio con la carta, el horario de verdad y la reserva, sí. Y Google tiene en cuenta que la ficha tenga web detrás. Si la ficha no está en orden, se arregla primero: cómo dar de alta tu negocio en Google.
¿Puedo empezar solo con la carta digital y hacer la web después?
Sí, y es lo que hace la mayoría. La Carta funciona sola, con su propia dirección y su QR; si más adelante quieres la web, la carta se mete dentro y no se rehace.
¿Los 299 € incluyen la carta?
La web del restaurante lleva la carta como página, sí. Lo que va aparte es el servicio de La Carta —el QR, los alérgenos por plato, los cinco idiomas y que los cambios los metamos nosotros—, que es lo que cubre el pack «Web + Carta»: 299 € + 199 € al año, todo dentro.
¿Y una web de restaurante por 75 € o «gratis»?
Existen. Por 75-150 € suele ser una plantilla sin tocar y con los textos puestos por ti; gratis, es una web que vive en la plataforma de otro. Ninguna de las dos es un engaño si sabes lo que compras; lo que hay que preguntar es de quién es el dominio y qué te llevas si te vas: qué preguntar antes de contratar una web.
Si tienes un restaurante y quieres ver la tuya antes de decidir, mándanos una foto de tu carta por WhatsApp desde bares y restaurantes: te la devolvemos montada, con su QR, y no cuesta nada mirarla.

