Es la primera pregunta que hace todo el mundo y casi nadie la contesta. Aquí van las cifras: lo que cuesta hacerla, lo que cuesta tenerla funcionando y qué hace que un presupuesto suba o baje.
Por qué casi nadie te da un precio
Preguntas cuánto cuesta una web y te contestan «depende». Y es verdad que depende, igual que depende cuánto cuesta una furgoneta. Pero al concesionario le pides precio y te lo da, aunque luego haya extras.
Lo que pasa con las webs es que muchos presupuestos se hacen «a ver cuánto puede pagar este». Por eso a la misma empresa le dan 600 € en un sitio y 4.000 € en otro por lo mismo. Nosotros preferimos publicar las cifras y discutir desde ahí.
Las cuatro cosas que de verdad mueven el precio
Antes de mirar ninguna cifra, conviene saber qué es lo que se está pagando. Es casi siempre esto:
- Si vende o solo informa. Una web que cobra con tarjeta necesita catálogo, envíos, avisos de pedido, devoluciones y pasarela de pago. Es otro producto, y cuesta el doble largo.
- Cuántas páginas. No es lo mismo cinco que cuarenta. Y ojo: casi todos los negocios pequeños necesitan cinco, no cuarenta.
- Quién escribe los textos y quién hace las fotos. Esta es la partida que más se subestima. Si los pones tú, la web sale antes y más barata; si hay que escribirlos, es trabajo de alguien.
- Si hay que traer algo de donde estaba. Migrar una web vieja, con sus enlaces y su posicionamiento, lleva su tiempo.
Lo que cobramos nosotros
Todo sin IVA, y son precios cerrados, no «a partir de».
- Web informativa: 299 €, pago único. Hasta cinco páginas, adaptada al móvil, formulario y WhatsApp, mapa y horarios, textos legales en regla y alta en Google.
- Tienda online: 599 €, pago único. Todo lo anterior, más catálogo con veinte productos cargados, cobro con tarjeta, Bizum o transferencia, gastos de envío, avisos automáticos de cada pedido y formación para que la lleves tú.
Y lo que se paga después, que es donde está la letra pequeña
Una web no se acaba el día que se publica. Hay que alojarla en un servidor y hay que mantenerla. Son dos cosas distintas y conviene que te las cobren por separado, para saber qué estás pagando:
- Alojamiento y dominio: 139 € al año. Incluye el dominio a tu nombre, tres cuentas de correo del tipo tunombre@tuempresa.com, el certificado de seguridad y las copias. El primer año va gratis si contratas cualquier mantenimiento.
- Mantenimiento, si la web está alojada con nosotros: 149 € al año la web informativa y 299 € la tienda.
- Mantenimiento, si la web se queda donde está: 199 € y 349 € al año. Sale más caro porque no controlamos el servidor y hay cosas que solo se pueden mirar desde dentro.
Un ejemplo con números
Un taller que quiere una web informativa de cinco páginas, alojada con nosotros y con mantenimiento:
- Hacer la web: 299 €, una vez.
- Alojamiento y dominio el primer año: 0 €, va incluido por contratar mantenimiento.
- Mantenimiento del primer año: 149 €.
- Total del primer año: 448 €. Y a partir del segundo, 288 € al año (139 de alojamiento y dominio, más 149 de mantenimiento).
Veinticuatro euros al mes por tener la web funcionando, actualizada y vigilada. Es menos de lo que cuesta la línea de móvil del negocio.
Las tres preguntas que hay que hacer antes de firmar nada
Da igual con quién trabajes: haz estas tres preguntas y pide la respuesta por escrito. Se ahorran muchos disgustos.
- ¿El dominio va a mi nombre? Si el dominio está a nombre de quien te hace la web, la web no es del todo tuya. Aquí explicamos cómo comprobarlo en dos minutos.
- Si un día me quiero ir, ¿me llevo la web entera? La respuesta correcta es sí, con sus ficheros y su base de datos, sin pagar un rescate.
- ¿Qué incluye exactamente el mantenimiento? «Mantenimiento» a secas no significa nada. Que te digan si entran las actualizaciones, las copias, el certificado y los cambios pequeños, y cuántos.
Antes de pagar nada, mira la tuya. Te montamos una web de muestra con el nombre de tu negocio, tus textos y tus fotos, funcionando entera, para que decidas con ella delante. No cuesta nada y no compromete a nada.

