Las cinco cosas que busca un cliente en la web de un negocio local

Las cinco cosas que busca un cliente en la web de un negocio local

Nadie entra en la web de un negocio local a leer. Entra a resolver una duda concreta, y si no la resuelve en pocos segundos se va con el siguiente. Estas son las cinco cosas que viene buscando, por orden.

Vale la pena entender qué está pasando de verdad cuando alguien abre tu web. Casi nunca es «voy a informarme sobre esta empresa». Es «necesito una cita para mañana», «¿estará abierto ahora?», «¿me pilla cerca?». Son preguntas cortas con respuestas cortas, y una web de negocio local se juega ahí su utilidad.

1 · Si estás abierto

El horario es lo más consultado y lo que más webs tienen mal. No basta con «Lunes a viernes»: pon las horas, di qué pasa a mediodía y qué pasa los sábados. Y si cierras por vacaciones o por un festivo local, dilo esos días.

Un horario equivocado no es un detalle: es alguien que se planta en tu puerta cerrada y no vuelve.

2 · Dónde estás y cómo se llega

La dirección completa, con el código postal, y un enlace que abra el mapa de un toque. En un pueblo o en una ciudad pequeña añade la referencia que usa la gente: «frente al mercado», «en la carretera de Don Álvaro».

Y si hay algo que preocupa a quien viene en coche, contéstalo: si hay dónde aparcar.

3 · Cómo contactar contigo, sin buscarlo

El teléfono, arriba y pulsable: que al tocarlo desde el móvil se marque solo, no que haya que memorizarlo. Un botón de WhatsApp si atiendes por ahí. Y un formulario corto para quien prefiere escribir de noche.

Un detalle que cambia mucho las cosas: di cuándo vas a contestar. «Te respondemos el mismo día» tranquiliza más que cualquier frase bonita sobre vuestro compromiso con el cliente.

4 · Qué haces exactamente

Con nombres normales, los que usa la gente al buscar. Un cliente no busca «soluciones integrales de movilidad»: busca «cambio de embrague». Escríbelo como lo diría él.

Y di también lo que no haces. Ahorra llamadas inútiles a los dos.

Si puedes dar precios, aunque sean orientativos o «desde», hazlo. La mayoría no lo hace, así que quien los pone se lleva la llamada de quien está comparando.

5 · Si puede fiarse de ti

Esta es la que casi nadie trabaja y la que más decide. Se demuestra con cosas concretas, no con adjetivos:

  • Fotos de verdad del local, del equipo y del trabajo hecho. Las fotos de catálogo se reconocen a la legua y restan.
  • Nombres y caras. Saber quién te va a atender vale más que un párrafo de «somos un equipo de profesionales».
  • Reseñas, con enlace a las de Google para que se puedan comprobar.
  • Cuánto lleváis abiertos. «Desde 1998 en Mérida» dice más que cualquier eslogan.
  • Los datos de la empresa en su sitio: nombre fiscal, CIF y dirección. Además de ser obligatorio, quien no los pone parece que se esconde.

La prueba de los diez segundos

Abre tu web en el móvil y dale a alguien que no la conozca. Que te diga en diez segundos qué haces, dónde estás y cómo te contacta. Si no puede, ya sabes qué hay que arreglar, y casi nunca es el diseño: es el orden.

Si además quieres saber si tu web se comporta bien en un móvil de verdad, con datos y en la calle, aquí van cuatro pruebas que puedes hacer tú solo.

Las cinco van de serie. En las webs que hacemos, el horario, el mapa, el teléfono pulsable, el WhatsApp y los textos legales entran en el precio, sin pedirlo. Pide tu muestra gratis y lo compruebas con tu propio negocio dentro.

¿Hablamos de la tuya?

Te montamos una web de muestra con el nombre de tu empresa y tus datos, funcionando de verdad, para que la veas antes de decidir nada.

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