«Me sale un aviso de actualizar y le doy a más tarde, porque me da miedo que se rompa algo.» Es la respuesta más habitual cuando preguntamos, y es razonable: actualizar a veces rompe cosas. Lo que casi nadie sabe es qué pasa por el otro lado, el de no hacerlo nunca.
La web no se apaga. Ese es el problema
Si esperabas que un día la web dejara de funcionar y te avisara, no va a pasar. Una web sin actualizar sigue viéndose exactamente igual durante meses. Por eso se deja: porque no da la lata.
Lo que cambia no está en tu pantalla, está fuera. Cuando WordPress o uno de sus complementos publica una actualización de seguridad, publica también qué fallo arregla. Tiene que hacerlo. A partir de ese momento, ese fallo es una lista pública de webs por probar, y hay programas que se dedican a recorrer internet probándola. No te eligen a ti: prueban en todas.
Es decir: el día que sale la actualización no es el día en que empiezas a estar protegido. Es el día en que empiezas a estar en la lista si no la pones.
Qué pasa de verdad, por orden de probabilidad
Esto no es una lista de catástrofes hipotéticas: es lo que llevamos arreglando este año en webs que llegaron aquí después del susto.
- Enlaces que no has puesto tú. Lo más frecuente con diferencia. Alguien mete publicidad de otra cosa dentro de tus páginas. A veces solo se la enseña a Google, así que tú entras, lo ves todo normal, y mientras tanto tu web está anunciando pastillas.
- Los formularios dejan de llegar. Sin error, sin aviso. El visitante ve «mensaje enviado» y el mensaje no sale de ahí. Se descubre semanas después, y no hay forma de saber a cuánta gente le pasó.
- Google marca la web como insegura. Aparece el aviso rojo antes de entrar. Recuperarse de eso lleva bastante más tiempo que haber actualizado.
- La web se cae de golpe. El menos frecuente y, curiosamente, el menos malo: es el único que se ve enseguida.
Fíjate en que tres de los cuatro son silenciosos. Ese es el motivo real por el que esto importa: cuando lo notas, normalmente lleva tiempo pasando.
¿Y el miedo a que actualizar rompa la web?
No es un miedo tonto. Pasa. Un complemento se actualiza, no se lleva bien con el tema, y una sección se descoloca.
Pero fíjate en la diferencia entre los dos riesgos. Si actualizas y algo se rompe, lo ves en el momento y se vuelve atrás —para eso está la copia de la noche anterior—. Si no actualizas y entra algo, no lo ves, no sabes cuándo empezó y arreglarlo cuesta días. Un riesgo es visible y reversible; el otro no es ninguna de las dos cosas.
La forma de quitarle el miedo es el orden: copia antes, se prueba fuera de la web que ve el público, y si algo falla se revierte. Cuando se hace así, actualizar deja de ser una decisión y pasa a ser rutina.
Qué hacer si llevas mucho sin actualizar
Lo primero, no darle a «actualizar todo» de golpe. Si la web lleva dos años parada, esa es justo la manera de romperla.
- Copia completa antes de tocar nada, de los ficheros y de la base de datos.
- Mira qué complementos usas de verdad. En una web de años suele haber cuatro o cinco instalados que no pinta nada nadie. Lo que no se usa no se actualiza: se quita.
- De uno en uno, empezando por los de seguridad, y mirando la web después de cada uno. Si algo se descoloca, sabes exactamente cuál ha sido.
- WordPress, al final.
- Y comprueba los formularios al terminar, enviando uno de verdad. Es lo que más se rompe y lo que menos se mira.
Preguntas que nos hacen
¿Cada cuánto hay que actualizar?
Las de seguridad, en cuanto salen. Las demás pueden esperar a una revisión al mes. Lo que no funciona es «cuando me acuerde», porque uno se acuerda cuando ya ha pasado algo.
Mi web es pequeña y no le interesa a nadie. ¿También?
También, y es el malentendido más común. Nadie ha elegido tu web: los programas que buscan fallos van por listas de miles de direcciones, sin mirar de qué va cada una. Una web pequeña sin actualizar es igual de fácil de entrar que una grande.
¿Se puede poner que se actualice solo?
Se puede, y para las actualizaciones pequeñas de seguridad está bien. Para las grandes, no lo recomendamos sin nadie mirando: el automático pone la versión nueva, pero no comprueba después si la web sigue entera.
¿Cómo sé si mi web está al día?
Si entras en tu escritorio de WordPress, los avisos de actualización salen arriba con un número. Si no tienes acceso o no sabes dónde mirar, dinos la dirección y te lo contamos.
Si prefieres no estar pendiente de esto, es exactamente lo que hacemos en el mantenimiento: actualizaciones probadas, copias de seguridad y los cambios pequeños del día a día. También si la web no la hicimos nosotros.
Si lo que quieres es la cifra antes de decidir, está desglosada en cuánto cuesta mantener una página web al año: dominio, alojamiento y mantenimiento, cada uno por su lado.

